lunes, 5 de septiembre de 2011

A mis padres, en su 36 Aniversario de bodas…

Dice mi maestra, Carola Castillo: "Mi papá ES EL MEJOR, pues encontró a mi mamá"... Creo que no podría comenzar estas palabras de otra manera, porque para mí y sé que para mis hermanos también es así, ustedes son los mejores.

¡No habrían podido hacerlo mejor!

Cada uno es un gran ejemplar de su género: mi mamá, una gran mujer, de un corazón inmenso, generadora y transmisora de alegría, auténtica, apasionada, un ser de amor. Mi papá, un hombre tan ecuánime, sereno, paciente, observador, respetuoso, previsivo, visionario y siempre con la palabra justa en el momento indicado.

Solo tres meses de amores y 36 años de casados... 36 años que seguro se dice muy fácil para nosotros, los observadores externos y seguramente se libraron muchas batallas para llegar aquí, pero como hija, hoy me siento, inmensamente orgullosa, porque sé que no son un matrimonio de apariencias, hoy me enorgullezco de ver la hermosa pareja que son. Me conmueve verlos juntos, acompañándose, cuidándose, consintiéndose, respetándose, admirándose, amándose.

Hoy honro, todo lo que tuvo que pasar, para que este día haya sido posible. Mis respetos para esos corazones que tuvieron que quedarse rotos, para que ustedes lograran unirse, porque a veces, creemos que es la ley de la vida y no apreciamos lo que quedó atrás, muchas veces herido, para que esto haya sido posible.

Héctor y yo, ese hermanito que no pudo llegar y quedarse con nosotros y que abrió el espacio para q Domi llegara, recibimos la vida de ustedes, ya eso es lo más grande, sin embargo, nos tocó la fortuna de que además de la vida, nos brindaran su amor y su guía. Supieron ganarse nuestro respeto y así fuimos cediendo cada vez que nos mostraban el camino. Nos convirtieron en tres adultos exitosos. Pero el mayor logro, sin duda, lo llevamos en el corazón, somos personas con una alta calidad humana y eso, es solo una extensión de lo que ustedes son.

Ya Héctor logró pasar la vida que tomó de ustedes, Samuel es la más bella extensión de sus abuelos paternos y maternos, esa es la única manera de retribuirles lo que nos fue dado. Con el favor de Dios, a Domi y a mí, nos llegará también nuestro tiempo.

Honro a mis abuelos: Miguel, María Josefa, Jesús y mi abuela María Felicidad, donde quiera que estén: GRACIAS...

Gracias papi, por elegir a mi mamá, gracias mami por elegir a mi papá. No les quede duda de lo orgullosos pero sobretodo, privilegiados que nos sentimos de que sean nuestros padres.

Gracias DIOS por bendecirnos de esa manera...

Feliz aniversario y que Dios les de vida y salud para celebrar muchos más...

¡Los amo!

viernes, 29 de julio de 2011

¿Predicadores o Practicantes?

En mi primer día de formación como Constelador Familiar, con Carola Castillo, entre las TANTAS expresiones que se me quedaron grabadas revoloteando de vez en vez, en mis pensamientos, le escuché decir: "Yo formo practicantes, NO predicadores", aquello me retumbó por dentro y a pesar de que, el contexto en el que lo dijo no fue precisamente el religioso, fue inevitable para mí no trasladarme a ese plano, porque me dio la ficha que durante años me había faltado. Pues el tema religioso, ha sido en buena parte de mi vida, uno de esos aspectos que, por no encontrar coherencia entre "lo predicado y lo practicado, por los practicantes" tuve que ~poner en remojo~ y caminarmelo de a poco, teniendo para ello incluso que declararme atea en un momento de mi vida, en señal de que, quizás por mi naturaleza rebelde (con causa), no me sentía honesta atribuyéndome un catolicismo que de fondo no me terminaba de convencer y que más allá de eso, realmente no conocía lo suficiente como para sentir convicción de serlo, sino que, asi como para la gran mayoría, simplemente era una condición meramente heredada.

Practicantes, no predicadores. Esta expresión, sigue soportando y validando, lo que genera mis reservas respecto a todas las religiones, que yendo a fondo, realmente no es tanto hacia las religiones como tal, sino a la forma en que sus seguidores la viven: más hacia afuera que hacia adentro.

Sobretodo en estos tiempos, donde la iglesia católica, cada vez más, ha ido perdiendo adeptos mientras las nuevas ideologías religiosas los han ido ganando y cada vez te tropiezas con más y más personas, citando versos de la biblia y hablando de Jesús y su legado.

Antes de seguir a la idea central de lo que quiero expresar, quiero comentar, que recientemente tuve la oportunidad de asistir a una iglesia adventista, de hecho todavía asisto cada tanto y aunque no conozco la doctrina a fondo, lo que he podido experimentar allí, ha sido trascendental para responder muchas de las preguntas que llevaba años haciéndome. De lo que conozco de sus pilares ideológicos, algunos no los comparto, pero en otra importante medida, considero que hacen una labor de gran impacto positivo irrefutable en el seno del hogar-la familia, lo cual, en definitiva, repercute también en la sociedad y no tengo duda de que las restantes tendencias religiosas también lo hacen.

Sin embargo, lo que aún me sigue generando rechazo, es ver cómo hay tanta gente en estos grupos, haciendo esfuerzos por aprender a interpretar la palabra de Dios, considerándola "manual de vida", quizás buscando encauzar su vida de una forma digna ante los ojos del creador y todos con motivos muy válidos, pero que en el camino, a MI JUICIO muy personal, se vuelven ~predicadores~, creyéndose practicantes solo por sentirse apoyados en su disciplinada práctica de asistir al culto el día q corresponde, pese a cualquier circunstancia, así como a todas las actividades que ésta convoque.

Yo me pregunto: ¿Es ésto lo que los hace practicantes? Asistir a cada actividad, desplazando cualquier otra, sin excepción, con tal rigurosidad que, en muchos casos pareciera trascender el límite que colinda con el "fanatismo".

También le he escuchado decir a Carola Castillo: "Si quieren saber de espiritualidad, hay que caminar en la tierra, la mayor espiritualidad está aquí en la tierra". Confieso no haber comprendido la primera vez que se lo escuché. Pero ahora lo veo, de qué sirve orar, rezar, pedir a Dios, ir "religiosamente" sin falta a la iglesia o templo, si no procuramos ser personas CAPACES de asumir lo que nos toca, responsablemente.

En MUCHOS casos de estas personas muy asiduas, al llegar a casa, les cuesta acercarse a abrazar a mamá o a papá, o a su pareja, a un hermano o hermana, o a los hijos. Y es ésto justamente, lo que me advierte incongruencia. El mundo relacional, que conforman los más cercanos a esta gran cantidad de personas creyentes, "debería ser" la verdadera PRÁCTICA, es allí donde la palabra de Dios debería evidenciarse. En las situaciones adversas, que demandan nuestra RESPONSABILIDAD en lo que "nos toca" asumir, con adultez, con entereza, con firmeza, con esa fuerza que Dios pareciera inyectar a través de su palabra, ES donde debería verse el resultado de tanta teoría.

Visto de esta manera, personalmente conozco gente mucho más "espiritual" fuera de las iglesias. Porque es fácil sentir amor por el prójimo en aquel que ves solo cuando asistes a la iglesia, con el que solo compartes en una de sus facetas y que es en la que justamente, tienen afinidad: la tendencia religiosa. Pero DIFÍCIL es amar al prójimo que sentimos que nos hirió, como un padre que abandonó, una pareja que nos traicionó, un hijo que no obedece a las imposiciones de los padres y todos los infinitos casos que verdaderamente exigen lo más espiritual de nosotros.

Y no hablo de que sea fácil, ni tampoco de que considere inadecuado tener alguna tendencia religiosa: ¡NO! Mi llamado, mi inquietud, mi alarma es, revisemos si estamos más en el rol de predicadores o en el de practicantes, tantea en tu entorno, qué tan atendidos, amados, tomados en cuenta, se sienten los más cercanos a ti. Ese es el verdadero termómetro espiritual. Qué tanta fuerza somos capaces de tomar, cuando lo que nos toca afrontar se parece al gigante Goliath de una de las parábolas de la Biblia. ¿Dónde está la fe ahí?
¿Cuán fieles le somos a Jesús y a Dios cuando preferimos evadir antes que asumir?

Entonces, mi pregunta es: ¿la búsqueda verdadera es: Dios ó salvar culpas?; ¿En qué porcentaje se predica y en qué porcentaje se practica?

Para reflexionar…

miércoles, 1 de junio de 2011

Si de AMOR se trata, no te conformes...

Entre los infinitos temas humanos, el amor, es uno de los que más me apasiona… Y esto no es casualidad, es netamente “caUsal”, pues ha sido el ámbito de mi mayor trabajo personal…

Lo que quiero exponer hoy es algo que me inquieta profundamente y que por ser un tema tan extenso, complejo y personal, lo había pospuesto hasta hoy. Pero las heridas nos mueven y las mías me trajeron a mover el teclado.

Es MUCHO lo que se dice en torno a “la pareja ideal”… Vaya que es un tema complejo y polémico. Desde mi divorcio, el tema de la pareja, el amor y las relaciones han ocupado gran espacio en mis reflexiones. Es mucho lo que he leído, pero es aún más, lo que la vida me ha invitado a constatar, aunque no tan sutilmente… pero hoy entiendo que la contundencia de los hechos es proporcional al grado de adormecimiento que cada uno tenga.

Culturalmente, se nos ha legado como parte de la “moral” y las buenas costumbres, que “llegado el momento”, debemos buscar la persona adecuada para casarnos y formar un hogar. Y como corderitos, vamos todos arreados por este estrechísimo camino. Entonces acudimos al famoso “check list” que nos dan como patrón. Lo que (me atrevo a decirlo así) en la época de antes se hacía y entre comillas, funcionaba. La mujer para casarse, una muchacha de su casa, con valores y principios, de buena familia, con los años se le añadió: profesional y trabajadora. El hombre para casarse: un muchacho profesional, trabajador, próspero, de buena familia, económicamente solvente. Y por ahí van las pistas que todos comenzamos a seguir, con la ilusión de correr mejor suerte que otros a nuestro alrededor, que pareciera, que a pesar de haber seguido las mencionadas pautas, no les ha ido del todo como esperaban.

Y con los años “el matrimonio” ha adquirido MUY mala reputación, y aunque la gran mayoría lo anhela en silencio, ya pocos apuestan a él con la misma fe ciega de antes, sino más bien, resignados a que es ley de vida, como un mal necesario.

Siempre me ha alarmado ver, que como sociedad, nos hemos vuelto ciegos e inconcientes y hemos aceptado como “normal” que el resultado de la unión en pareja sea mayoritariamente el mismo: la insatisfacción. Pareciera que todos nos hemos resignado a que no hay forma de que en algún momento, la relación llegue a su punto de quiebre. Y entonces como consecuencia, el matrimonio, o la unión en pareja, se ha vuelto prácticamente un convenio contractual, casi como formar una empresa, cuyos productos a fabricar son: hijos y “familia”.

No sé a ustedes, pero a MÍ, me parece ALARMANTE. Será porque mis referencias en torno a la pareja y a la familia son muy especiales. Unos padres, que ante todo, primero fueron “pareja”, con amor, con entrega, con dedicación, con respeto, con ganas, con visión. Y como padres, con amor, con entrega, con dedicación, con respeto, con sacrificios, con ganas, con visión.

Es lo que aspiro y deseo construir, pero no me ha sido tan fluido y rápido como lo fue para ellos, al menos hablando en términos de tiempo y edades. Han sido muchos los intentos, empecé por esos caminos ya mencionados unas líneas atrás y que en el caso de mis padres, como quizás en el de los tuyos, funcionaron.

No pretendo imponer mi experiencia, intento que mires tu historia, desde los que te preceden hasta pasearte por todas las que te ha tocado vivir en tu experiencia personal. Que busques lo que te ha funcionado y lo que no, pero debo ser honesta, mi principal mensaje hoy, en estas líneas, es que “NO TE CONFORMES”, no te resignes a que tu historia irremediablemente será igual a todas las que miramos alrededor con tristeza y con susto. Las reglas se han querido escribir, pero no lo están, han sido dichas y nos hemos vuelto esclavos autómatas, hemos sepultado nuestra capacidad para hacerlo diferente, no desde el irrespeto, ni desde la soberbia o arrogancia, que no serviría, sino al contrario, desde el reconocer lo caduco y en honor a lo que fue y funcionó, evolucionar para dejar un mejor legado a nuestros sucesores, que además llevarán nuestra sangre y solo eso debería ser suficiente aliciente.

A mis 32 años, con un divorcio y unos cuántos fallidos intentos de encontrar mi compañero de vida, ratifico que aún no me he dado por vencida. No me voy a conformar con menos de lo que quiero, y sé, que tú, ahí sentado leyéndome, debes estar pensando que me voy a quedar para vestir santos, porque el hombre perfecto no existe. Y ciertamente no existe el hombre perfecto, pero existe el perfecto para cada quién, y LA VIDA me lo va demostrando en cada paso, pero es indispensable para ello empezar por conocerSE uno mismo, escudriñar en lo vivido y asumir la responsabilidad que tenemos en cada caída, crecer: porque ser adulto es MUCHO MÁS que tener edad. Es necesario aprender a dejar de lado la víctima, soltar el drama, la manipulación, el victimario, el arrogante, el inseguro, y plantarnos con firmeza en el HOMBRE/MUJER que demanda esa relación de pareja SANA, que todos anhelamos tener y que “pocos” podemos ofrecer.

Después de haber intentado muchas veces regirme por el famoso check list ya mencionado, tuve que encontrar, descubrir y probar mis propias pautas, que además van mucho más allá de desear que a ese hombre le guste bailar porque a mí me gusta hacerlo, lo cual es válido, pero seguramente tú, así como yo, tendrás que descubrir aquello que tiene una relevancia contundente para ti y preguntarte cuánto de eso que esperas, estás dispuesto a dar.

Y para finalizar, un punto que podría ser tema para otro artículo pero que deriva con igual relevancia de éste: LOS HIJOS.

No aspiro tener hijos, solo por tenerlos, o porque es ley de vida, o porque me llegó la hora. Para mí es un tema SAGRADO. Quiero que MIS hijos, sean literalmente fruto de un amor que de tanto amar, desee fundirse en el otro de la forma más sublime: creando VIDA, hijos producto del amor. Nuestros hijos, la sociedad futura y la humanidad entera lo agradecerán.

Te invito a reflexionar sobre el tema. A todos, como hijos, sin importar la edad que tengamos ahora, nos roba una sonrisa infantil creer que nuestros padres nos procrearon haciendo el amor amándose, nuestros hijos esperan y merecen lo mismo.

Entonces, no te resignes, aprende a esperar, la hora no nos llega a todos a la misma edad, mientras tanto, ocúpate de aprender: DE TI, de crecer: PARA TI, de buscar: EN TI, de ser responsable: CONTIGO. Finalmente TODO SIEMPRE, comienza y termina en ti y si de AMOR se trata, no te conformes...

Vanessa Díaz
Twitter: @vanessa_1312

martes, 31 de mayo de 2011

"El dolor es la sombra del amor"

Con el propósito de dejar mi comentario en referencia a un artículo publicado en el blog de Eduardo Martí, http://www.lideryliderazgo.com/691/el-dolor-es-la-sombra-del-amor/ titulado "El dolor es la sombra del amor", surgió este escrito, que hoy comparto con ustedes, aportando lo que me ha legado, mi experiencia, respecto al tema...

Cuando escuché por primera vez el concepto de “sombra” referido a los aspéctos humanos que reprimimos en la primera etapa nuestra vida, tampoco fue fácil para mí digerirlo, y sigue siendo asi aunque en menor grado. Y del amor, creo que lo que más he conocido, muchas veces, es “su” dolor. Y hay que ver ¡como duele!!!, me sigue doliendo, la diferencia radica en que ahora me encuentra menos desprovista y sobretodo, responsable. Sin embargo, al menos en “mi” experiencia, el efecto transformador que ha tenido en mí, ha sido, en cada caso proporcional a la intensidad del dolor. Mientras más me dolió mayor fue la evolución. Son esos trances los que me enseñaron a regresar siempre a mí, sólo que en una Vanessa más crecida respecto a la anterior. Aún así, no sé si por masoquista o por naturaleza, afortunadamente, no he dejado de creer en él y sigue siendo, el -amor/dolor- un gran y contundente MAESTRO para mí. Mi elección hoy, sigue siendo amar corriendo el riesgo de doler. Lo he manejado distinto cada vez, ahora opto por reconocerlo y sentirlo más concientemente y “trato” de compensarlo recordando que fue mi elección y que si regresara a aquel punto, lo volvería a elegir porque sin duda, valió la pena.

Vanessa Díaz
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viernes, 13 de mayo de 2011

"¿Sufrir o disfrutar?"

Con el propósito de dejar mi comentario en referencia a un artículo publicado en el blog de Eduardo Martí, http://www.lideryliderazgo.com/1125/%c2%bfsufrir-o-disfrutar/ titulado "¿Sufrir o disfrutar?", surgió este escrito, que hoy quiero compartir con ustedes, aportando lo que me ha legado, mi experiencia, respecto al tema...

Hace algún tiempo leí esta frase que “trato” de tenerla presente: “La vida te da a cada instante lo máximo que puede darte” (No en el sentido de la conformidad sino del valor). Pienso que tiene que ver con el tema que presentas en este escrito. Y creo que también tiene que ver con otra muy sonada, que es: ¿cómo ves el vaso, medio lleno o medio vacío?. Como sociedad estamos muy orientados a ver el vaso medio vacío, heredamos una mentalidad de carencia que nos hace enfocarnos más en lo que no tenemos que en lo que tenemos y nos hace perdernos tantos momentos, por siempre querer más.
Yo no escapé en lo absoluto a esta conducta, pero gracias a los maestros de vida que he tenido, finalmente pude, al principio con mucha resistencia, reconocer que era verdad, que pocas situaciones me las disfrutaba, siempre me enfocaba en los “pero”. Hoy en día, a pesar de ser ya consciente de ello, es algo en lo que sigo poniendo esfuerzo y representa una tarea diaria para mí, porque como la vida, cuando no fluimos con ella, nos enseña con dolor, me ha tocado pasar de circunstancias que, por no complacerme del todo, no las vivía con disfrute y luego he tenido que ver cómo la misma situación, de un salto, desmejoraba, traicionando aún más mis expectativas, pero demostrándome también, que como reza otra expresión popular, era feliz y no lo sabía, haciéndome ver que las circunstancias anteriores no era tan malas y respecto a las nuevas, pude habérmelo disfrutado en lugar de haberlo “sufrido”. Así que mi tarea constante, es pensar, que justo “ahora” la vida me está dando lo máximo que en este momento podría darme y si no me los disfruto, más tarde podría pesarme. Hace menos de un mes, me ocurrió nuevamente, con “algo” MUY importante para mí y la vida me volvió a dar la lección. Así que ahora me encuentro programando mi mente, sabiendo que nada es permanente y que los momentos hay que disfrutarlos en su tiempo, tal cual son y VIVIRLOS intensamente, no empeñarme en que se conviertan en lo que “creo” que podría hacerlos mejores. Y si cada uno hiciera la tarea de mirar atrás y contabilizar, cuántos momentos hemos vivido desde “el sufrir” y hemos dejado de “vivirlos” con disfrute, nos sorprendería a muchos ver, cómo la tan anhelada “felicidad” la hemos tenido CERQUITA infinidad de veces y simplemente -no hemos sido capaces- de reconocerla. Para mí, una gran lección.

Vanessa Díaz
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sábado, 23 de abril de 2011

¿Asumir o Culpar?

Culpar, justificarnos y mostrarnos víctima de las circunstancias o de otras personas se ha vuelto tan natural que el poder que poseemos para volver a elegir en cada instante, se ha vuelto invisible ante los ojos de nuestra conciencia (O inconciencia).

Así en cada conversación nos escuchamos quejarnos de nuestras relaciones, jefes, empleos, situación económica, y hasta de nuestro cuerpo, pero jamás, o casi nunca (para no herir susceptibilidades), escuchamos a alguien asumir su responsabilidad ante la situación que lo aqueja.

Personalmente no he conocido mayor sensación de LIBERTAD que la que descubrí cuando asumí por primera vez, la total y absoluta responsabilidad de mis circunstancias. Es uno de los insights más valiosos que he podido experimentar.

¿Qué es fácil? Tal vez no lo es tanto, al principio. Pero cuando comiences a saborear esa sensación de auténtica LIBERTAD que te regala asumir la responsabilidad total de tu vida, se te convertirá en un arte que querrás practicar y practicar.

¿Por qué? Porque siempre, ante cualquier situación o circunstancia que signifique dolencia o malestar para ti, tienes la posibilidad de hacer una elección distinta a la que te metió en ese escenario, justo en ese mismo instante. Sí, así de fácil. ¡Ah! Que "volver a elegir" IMPLIQUE afrontar tus más grandes miedos, eso es seguro y hasta necesario.

Vale aclarar que, no decidir, es también una decisión. Indirecta, pero lo es. Y toda decisión, directa o indirecta, sin excepción, conlleva unas consecuencias. Y es aquí donde entra la responsabilidad, virtud poco utilizada por... algunos.

Para hilar el tema, la fórmula vendría más o menos así: Decidir + Consecuencia = Responsabilidad, al aplicarla: ¡BINGO! LIBERTAD como mayor regalo... No dependes de nadie, nadie depende de ti...

Entonces vendría bien, listar las posibles opciones ante "esa situación" que nos molesta, incluyendo la de permanecer en ella. Evaluar cuales consecuencias acarrea cada una de ellas para ti y a partir de allí... ELEGIR... ¿Cómo elegir? Simple, revisa qué consecuencia prefieres ASUMIR, responsablemente.

Eres tú quien elije estar en el trabajo inadecuado, porque estar en el ideal para ti, seguramente implica mirarle la cara de frente a la que crees "tu incapacidad", por lo tanto antes que asumir que "te sientes incapaz" de realizar otra labor, prefieres permanecer allí, lo cual, hasta cierto punto es válido. Pero la diferencia RADICA en asumir responsablemente la consecuencia de permanecer en la decisión de quedarte, si asumes que eres tú quien no se atreve (aún) a tomar otro riesgo, entonces quédate, pero no te quejes, no culpes a tu jefe, a tus compañeros de trabajo, a los procesos, a los clientes, a Dios a la vida y MUCHO MENOS a "tu mala suerte".

Los enmantillados son pocos y hasta ellos pueden decidir cambiar "su suerte".

Vanessa Díaz
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¿Qué es el AMOR?

Cuántos, nos hemos sentido, al menos alguna vez, presa del “amor”… Cuántos, hemos sufrido “por amor”… Cuántos, lo hemos dado todo “por amor”… Cuántos, hemos creído “por amor”… Cuántos, nos hemos cegado “por amor”… Cuántos, nos hemos sacrificado “por amor”… Cuántos, hemos llorado “por amor”… Creo que “casi” todos…

Como –estado del ser- el amor es, tal vez, el deseo común, más compartido por todos. Y como todo deseo, lo idealizamos, lo anhelamos, lo perseguimos y cuando lo encontramos, también lo aniquilamos. Y es que, sin ser concientes, socialmente hemos consensuado que “el amor” es inevitablemente: sufrimiento, sacrificio, dolor. A tal punto, de que las relaciones insanas se han apoderado de las estadísticas, convirtiéndose así, casi irrefutablemente en nuestras únicas referencias, dejando a las relaciones sanas en el espacio de “la excepción”.

Esta innegable y evidente realidad, promueve y peor aún, instala en nosotros, un sistema de creencias, que poco podrían promover un cambio en el concepto que como sociedad, tenemos del amor, y es que, “las creencias” (de todo tipo), eventualmente nos sepultan el crecimiento y la evolución como seres humanos.

Ciertamente definir el amor no es tarea fácil. Incluso puede que sea una tarea irrealizable. Explicar “el amor” sería como tratar de trasladarle a otra persona lo aprendido en experiencia propia sin que éste lo viva: inútil. Es importante decir también que hablar de amor no necesariamente implica hablar de “relación” y mucho menos, necesariamente de “formar familia”.

Puede haber amor sin relación, relación sin amor y familia sin amor y sin relación.

Abocándonos en esta oportunidad específicamente a lo que es el amor, hoy me atrevo a decir que el amor NO ES sacrificio, que el amor no es entregar por entero nuestra vida y dedicación al otro, no es dar desmedidamente sin esperar nada a cambio, no es convertirnos en lo que creemos que el otro espera, no es complacer irrespetándonos. El amor NO ES mera atracción, no es compatibilidad sexual, no es desvivirnos por conocer al otro, no es coincidir en lo que visualizamos como proyecto de vida, no es desear lo mismo, no es amar por los dos. El amor no es incompleto. Todo esto puede existir sin amor.

Probablemente muchos nos identifiquemos con algunas de las descripciones anteriores, y sin duda, considero que para que cada quién se pueda responder “qué es el amor” irremediablemente debemos pasar por ellas. Hay que saber lo que no es amor, para poder descifrarlo.

Lo que muchas veces calificamos de “amor” realmente responde a aspectos personales internos que están por resolver, y este mal llamado “amor” sólo atenua sus lacerantes efectos.

El amor tiene como punto de partida la atracción y ésta, al igual que el amor, es algo que sucede o no. No se trata de que te guste el otro desde tus ideas preconcebidas de lo que consideras atractivo en alguien, se trata de una atracción que pasa el nivel de lo conciente, algo surge sin explicación.

Así pues, el amor, pareciera estar reservado para aquellos que han hecho el trabajo primero consigo mismos. El amor exige personas capaces de proveerse a sí mismas aquello que desean que el otro les de y esto incluye inclusive el propio amor hacia nosotros mismos.

Y hoy, habiendo sucumbido innumerables veces a los tantos aspectos internos que me ha tocado trabajar en mí, conociendo y desconociendo ese tan buscado “amor”, me arriesgo a decir, que cuando hay “amor”, éste necesariamente, es recíproco…

Vanessa Díaz
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LOS MEJORES 32, Un año más para el pote...

Cumplir año generalmente nos hace sentir que dejamos una edad atrás para calzar los zapatos de “un año más”, sin embargo, en lo personal, he descubierto que se cumple un año más pero éste se suma al pote, los años anteriores no se borran, nunca desaparecen, están impresos en nuestro ser.

En un libro leí, (cita de otro libro) lo siguiente: “…hasta que un día me di cuenta que cuando cumplí 9 años no dejé de tener 8; cuando cumplí 10 no dejé de tener 9; cuando cumplimos 15 no dejamos de tener 14 y 12 y 11 y 10 y 9 y 8 y … cuando cumplimos 70 tenemos 69 …. y 60 y 50 y 43 y 12 y 5 y 1…”

Hoy, a escasas 3 horas de cumplir 32 años, inevitablemente entro en un estado de reflexión… Si bien es cierto que EN LO ABSOLUTO me siento vieja, también lo es que no pensé que los 32 años llegarían tan pronto, y mucho menos habría imaginado que lo haría en estas circunstancias. Muchas veces creí, que a esta edad ya tendría los tres hijos que he soñado tener para seguir, orgullosa, los pasos de mi mamá, que tendría una hermosa familia muy parecida a la familia donde crecí, bajo un matrimonio constituido y lleno principalmente de mucho amor.

Pero no sientas pesar por mí al leer las líneas anteriores, pues yo no lo siento. Ciertamente no me imaginé y mucho menos pedí que éstas fueran mis circunstancias, sin embargo, estoy convencida que no podrían ser mejores. Por eso he decretado este cumpleaños como LOS MEJORES 32.

Llegar a los mejores 32 ha sido todo un viaje, que me recuerda el relato de “El viaje a Ítaca”, un viaje definitivamente de aventura, fascinante pero a ratos, también tenebroso y con muchos saltos al vacío. Ha sido mucho, MUCHO lo que me ha legado este camino. Miro atrás y veo de donde vengo, cuánto he recorrido, cuánto me he transformado en lo que siempre fui y que simplemente me tocó “DESCUBRIR”.

Llegar a los mejores 32 requirió conocer muchas veces la amarga herida del desamor, dejarme romper muchas veces el corazón y aún así no dejar de creer en el amor…

Llegar a los mejores 32 implicó aprender que poco o nada se puede culpar a quien no te quiera, o te quieren o no te quieren y es inútil pretender luchar contra eso, más aún intentar entender…

Llegar a los mejores 32 requirió: muuuuuchas lágrimas, muuuuuuuucho dolor, verle la cara al miedo infinitas veces para aprender a salir de la parálisis que éste me causaba, perder muchas veces el camino e inclusive sentir que nunca estuve en él, decepcionarme de Dios y desconocerlo, renegar de él, culpar a mis padres y querer morir…

Llegar a los mejores 32 implicó aprender: que las lágrimas me recuerdan la hermosa vulnerabilidad de “ser” humano, que sólo el dolor te hace replantearte la vida que tienes y que sin duda es el mejor maestro, que el miedo a veces vence pero siempre te reta, que el miedo se viste de desafío si te atreves y que también preserva, que para encontrarSE uno mismo es necesario antes perderse, que no hay camino sin caminante, que Dios no es Dios sólo porque así me lo enseñaron, sino que tuve que descubrirlo por mi misma, que renegar de él fue lo mejor que pude hacer en ese momento para más tarde llegar a su encuentro en un DIOS en el que creo por total y personal convicción, que mis padres sólo lo hicieron como pudieron, que siempre quisieron lo mejor y que mejor no habrían podido hacerlo, que morir no necesariamente signifique abandonar este plano y que antes de que eso ocurra lo mejor que pudo pasarme fue morir muchas veces en vida y tener la oportunidad de RENACER siempre en una mejor Vanessa….

Así que a mis 32, soy conciente de que hay días en que amanezco de 18, otros de 13, otros probablemente de 9 y que todas son válidas y habitan y habitarán siempre en mí… Procuro andar de 32 cuando las circunstancias demandan lo más conciente y maduro de mí… así que a los que me conocen poco tengo que decirles y a los que no, sepan que sin que me quede duda, éstos son LOS MEJORES 32, Vanessa versión 2010…

Cuuuumpleaaaañosss feeeeliiiizzz teee deseamos aaa miiiiii, cumpleaños Vaneeeessaaaaa cumpleaños feeeeeliiiizzzzz… eeeehhhhhhh

FELIZ CUMPLEAÑOS A MÍIIIIIIIIII

Vanessa Díaz
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Esta vez me tocó~ROMPERLE EL CORAZÓN A ÉL

Vestido de "seductor" hace su acercamiento al : YO… Con natural galantería propicia su acercamiento y escudado en lo inusual que resulta encontrar hombres concientes de las notables y naturales diferencias q como géneros (masculino y femenino) nos distinguen, logró captar mi atención.

Sensibilizado ante la nata tendencia de la mujer a: madurar más rápido que el hombre, a su gran capacidad para aprender de las experiencias, a su alto nivel intuitivo y perceptivo fue ganando espacios poco transitados por otros, en mí. Así decidí dar un paso más para indagar cuánto más podía, este pretendiente poco común, ofrecer en términos de madurez y conciencia.
Los detalles, las atenciones, el interés, la caballerosidad, los "casuales" aspectos en común, generaron una pronta proyección a futuro, que en principio catalogamos (ambos) de «mágica».
Inevitablemente se activa en uno esa "programación cultural" de q un día va a llegar ese príncipe de hadas que siempre hemos esperado, y no dudo que para "alguna otra mujer" indiscutiblemente él lo es. Sin embargo, pronto comenzaron mis alarmas a activarse y a generarme los alertas: "algo no anda bien", en ese momento comencé a hacerme más conciente de mí y de la relación en cada momento compartido.
Las trampas del deslumbramiento:
»En tan solo un par de días la relación parecía ser una relación de años juntos, en la que de inmediato todos planes me involucraban sin opción.
-Desde el deslumbramiento esto puede significar: "Encontré mi alma gemela".
-Desde la conciencia, un alerta de: "No importa qué tienes tú para ofrecer, yo lo doy todo por ambos".
»Recurrentes e inexplicables espacios de silencio comenzaron a ser parte de esta naciente relación.
-Desde el deslumbramiento esto puede significar: "Nos sentimos tan cómodos juntos que sobran las palabras".
-Desde la conciencia, un alerta de: "Parece que no necesita conocer nada más de mí para considerarme elegirme como ".
»Traer a colación sus logros, virtudes y posesiones se volvieron insistentes y repetitivos motivos de conversación.
-Desde el deslumbramiento esto puede significar: "Que suerte tuve, yo me lo merezco".
-Desde la conciencia, un alerta de: "Tengo miedo a que, como yo, no creas en mi propio valor, por lo tanto te lo digo y así no corro el riesgo de que no lo veas".
»Orgullosamete acompañado de una mujer bonita.
-Desde el deslumbramiento esto puede significar: "Él sí me valora, sabe lo que tiene a su lado".
-Desde la conciencia, un alerta de: "En esta relación sólo seré una especie de ~maniquí~, listo para exhibir sin importar qué más tenga para aportar".

En fin, lamentable o afortunadamente (depende del observador), bastante pronto comencé a sentir los efectos que produce «en el otro» cuando la otra parte «DA» desmedidamente. Muchas veces antes estuve de ese lado, pretendiendo deslumbrar al otro queriendo hacerle ver intencionalmente lo valiosa que era, cuando la verdad (mi verdad), era una gran auto-desaprobación que intentaba ocultar detrás de mis esfuerzos por ser lo que yo creía que el otro quería encontrar. Tantas veces me encontré haciendo todo tipo de esfuerzos, que en su momento no implicaba propiamente sacrificios, por el afán de lograr la conquista y que terminaron siendo en vano porque dejan al otro sin ningún tipo de opción, anulados y a uno, con la desagradable sensación de "no entender" cómo pueden dejarte ante tanta brillantez.

Ésta vez me tocó-romperle el corazón a él-, sentir lo anulado que «a tantos» hice sentir alguna vez y ratificar, en experiencia propia, que el balance entre DAR-RECIBIR es, indiscutiblemente necesario, no desde el egoísmo, sino desde la apuesta por una ~sana relación~.

Vanessa Díaz
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LA VERDAD DE LAS 4x4

Él: ¿Te ayudo?
Ella: ¡No! Yo puedo sola.

Esta es una de las expresiones más comunes de la mujer de hoy, conocida en algunos grupos como las 4x4. Sin duda para algunos, una actitud muy plausible, pero verdaderamente ¿qué se esconde detrás de esta máscara de “autosuficiencia”? Lo que esconde la mujer 4x4… 

Dicen: ¡Yo puedo sola!
La verdad es: ¡Quiero un hombre a mi lado! 
Dicen: ¡Los hombres no sirven!
La verdad es: ¡Cuánta falta me hace uno! 
Dicen: ¡No los necesitamos!
La verdad es. ¡Quisiera sentirme protegida por un hombre! 
Dicen: ¡Mejor sola que mal acompañada!
La verdad es: ¡Cuánto duele esta soledad! 
Dicen: ¡A mí ningún “……” va a venir a amargarme la vida”
La verdad es:  ¡Cuánto quisiera sentirme amada! 
Dicen: ¡Todos están cortados con la misma tijera!
La verdad es: ¡Qué miedo me da tenerte porque podrías querer dejarme por otra! 
Dicen: ¡Es que no hay hombres!
La verdad es que se preguntan: ¿Dónde está el mío? 
Dicen: ¡Los hombres son todos unos infieles!
La verdad es: ¡Pero cuánto me gustaría encontrar uno fiel! 

La verdad es que, debajo de esa coraza, realmente queridos caballeros, hay unas mujeres deseando amar y sentirse amadas, deseando que alguno de ustedes descubra los caminos hacia su corazón herido y aterrado.E precio que se paga es muy alto, en lo emocional, dicho coloquialmente “bajan la Santamaría” y se resisten al riesgo que representa volver a amar y a cambio, muy maquillado, lo que hay es mucha soledad, dolor pero unos inmensos deseos de descubrir que aún hay posibilidades para ellas en el amor. Me gusta la idea de que esta es sólo una etapa de la mujer. El llamado de emergencia es: “Alguien tiene que ceder”, es necesario, rescatar el respeto, de nosotras mujeres a ustedes caballeros y de ustedes a nosotras, partiendo del respeto hacia cada uno primero. La verdad es, que nos necesitamos, el hombre a la mujer, la mujer al hombre, la sociedad lo reclama. El valor de un hombre no lo puede superar la mujer, así como el valor de la mujer no podría ser superado por el hombre. Somos distintos, con un valor propio, inestimable que juntos en sí mismos ya son complemento perfecto. ¡Bandera blanca! Demos un paso cada uno, hacia “el encuentro”. 

Vanessa Díaz, una ex4x4
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EL SENTIDO DE LA VIDA

Estoy segura de que todos, o por lo menos casi todos nos hemos preguntado en algún momento ¿Cuál es el sentido de la vida? y seguramente nos ha resultado a muchos todo un enigma a descifrar. Me voy a atrever a ir aún más allá, aseverando que muy pocos lo han encontrado verdaderamente.
 
Ciertamente, como en todo, el peso cultural, social y de educación, juega el papel más influyente y protagónico en las creencias que nos hacemos respecto a cada ámbito de la vida y esto será así hasta que logremos, cada uno, hacer conciencia de esto y nos atrevamos a romper estos viejos esquemas, a trascender viejos paradigmas y a faltar al menos a una que otra regla. Así, culturalmente se nos ha inculcado que el sentido de la vida lo vamos a ir encontrando cuando alcancemos la carrera universitaria, luego cuando encontremos el empleo ideal, o en la pareja “soñada” (comúnmente soñada por nuestros padres) y luego en los hijos que vamos a tener… y así vamos persiguiendo sin éxito, el tan anhelado sentido de la vida, que además pareciera escaparse cuál mariposa en cada intento de ser atrapada. En momentos de éxtasis, o de felicidad momentánea, creemos que sí, que nuestra vida tiene sentido, pero sólo un momento más tarde, cuando el momento fugaz llega a su final, nos vuelve a invadir esa sensación de vacío o de que falta algo más.

Nos cuesta una enormidad romper esas viejas creencias de que el éxito está en ser el mejor ingeniero, abogado, licenciado, médico o cualquier profesión que sea socialmente aplaudida y que nos incluya en el clan de los “buenos ejemplos” a seguir.  Poco o ningún crédito le damos a aquellos que, sin temor a equivocarme, pienso representan el verdadero “DON” que nos fue dado para llevarlo hacia su máximo potencial y donde “seguro” habrá todo un tesoro escondido de satisfacciones, de verdadero éxito, de plenitud, de múltiples sensaciones que nos acercarían con una facilidad sorprendente a la tan ansiada y buscada “FELICIDAD”.

¿Ejemplos? Ese compañero que cuando adolescente era el que con extrema facilidad organizaba “la rumba” en cuestión de instantes, sin complicaciones ¡qué habilidad para organizar!, probablemente podría explotar su “don” de organizar a través de una empresa de eventos. Esos compañeros que se les dice coloquialmente que “tienen labia”, son comunicadores por naturaleza, podrían desarrollar su “don” y ser los mejores en la rama de la comunicación social, o en cualquier actividad donde el don de la palabra se ponga de manifiesto. Los que hemos sido “terapeutas” de nuestros amigos a lo largo de la vida, podríamos llegar a ser grandes guías en apoyo al crecimiento de otros. El mejor parejo de baile de la fiesta, ¿por qué no desarrollar su don al máximo y algún día ser dueño de las mejores academias de baile?. Pero es difícil ir en contra de las reglas… nuestros padres, en su buena voluntad y con su mejor intención, nos empujan a estudiar las carreras universitarias que “nos garantizan futuro”, probablemente para satisfacer sus propias frustraciones y “sin querer” muchas veces nos encarcelan a carreras pesadísimas, que terminan dejándonos frustrados y vacíos.

En fin… ¿ejemplos? muchos… Todos perseguimos el éxito, deseamos SER LOS MEJORES en lo que hacemos e intentamos copiar las formas de quienes consideramos “son exitosos” sin darnos cuenta de que el éxito está garantizado cuando encuentres tu don y logres ponerlo al servicio de otros, sólo allí se desata una pasión incomparable, una satisfacción que roza lo sublime, una sensación de plenitud que estoy segura ninguna otra cosa podría darte, es enamorarse de eso que nadie nunca podrá arrebatarte.

Ésta es la mejor e inagotable fuente de energía, te vuelves incansable, es eso que te hace que las mañana sean de color. Y no significa que “no te guste” la actividad o trabajo al que te dediques actualmente, pero NO ES SUFICIENTE con que te guste, ésto de lo que te hablo implica “pasión, fuerza, energía desbordante”. Como regalo, la fuente de felicidad deja de estar en el otro o en el afuera, ya no depende de tu pareja, ni de tus hijos, ni del dinero, ni de los aplausos de la gente, comienzas a ser inicio y fin en ti mismo, comienzas a ser tu propia fuente de felicidad y la felicidad misma y de pronto todos comienzan a mirarte y saben que en ti hay algo distinto, algo que no logran descifrar pero que ellos anhelan conseguir.

¿Que si es fácil? Todo lo trascendente e importante de la vida no conoce el camino fácil…

¿Por dónde comenzar? Haz una lista de las diez, quince o veinte actividades que te produzcan más placer: Bailar, comer, cocinar, leer, escuchar música, hacer ejercicios, conversar, viajar, y todas las infinitas que pueden existir y luego enuméralas según el orden en que más las disfrutes y luego empieza la interesante y retadora tarea de encontrar: ¿cómo convertir ese placer o pasión en un servicio para los demás….?

Deseo lo mejor para ti en esta tarea…

Les regalo este extracto de mi libro favorito (Las 3 preguntas: ¿quién soy?; ¿Adónde voy?; ¿Con quién? De Jorge Bucay), y que sólo tendrá verdadero sentido para ustedes cuando logren experimentar el estar transitando “su” auténtico camino, habiendo ya descubierto “su DON”:

“Defiende tu propósito y si, en efecto, descubres que es lo que le da sentido a tu vida, DATE CUENTA de que deberías poder dar tu vida por él, no muriéndote, que es fácil, sino viviendo para eso.

Hay que ser capaz de consagrar la vida a un propósito, aunque sólo sea uno, cualquiera que sea, no sólo porque eso es parte del camino hacia la felicidad, sino porque es la mejor manera de que VIVIR valga la pena”.

Vanessa Díaz
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NI BUENO NI MALO

Quizás, porque añoro un mundo más humano; quizás porque alguna vez quise en vano, que "alguien" respondiera genuinamente, la más absurda de mis preguntas; quizás porque a diario me topo con tantas historias dramáticas como personas me cruzo; quizás porque me reconforta ser parte de una expresión de alivio de aquellos a quienes, simplemente presto mis oídos para "escuchar" y mi corazón sin juicio, para reconocerme en ellos; quizás porque cargué el peso de decepcionar en reiteradas ocasiones, lo que se esperaba de mí; quizás porque, por un lapso CONSIDERABLE de tiempo pretendí ser infalible, ser "correcta", hacer lo que "debía hacer"; quizás porque muchas veces, cuando todos me aplaudían, mi "Yo Interno" pataleaba preguntándose: ¿Y ahora qué...?, ¿Cómo se "carga" esto?...

Así llegó el despertar a una verdad silente: descubrir lo ávido que andamos TODOS de "permitirnos SER", no como se espera que seamos, no como el tan aborrecible "deber ser", sino simplemente como podemos, como sentimos, como SOMOS: humanos, falibles. Y, un poco más allá, porque un día DECIDÍ hacer un "stop" en lo mío, para mirar en lo de quienes pregonaban saber las reglas, las normas, lo correcto, lo bueno, "LO QUE DEBE SER". Metafóricamente, fue reventar esa estrecha burbuja donde se nos encapsula y donde, con el trascurrir del tiempo y la alta velocidad a la que todo está evolucionando, cada vez cabemos menos, pero de dónde es tan difícil y arriesgado salir...

Sin duda fue una de las experiencias más liberadoras que haya vivido, ¿Por qué? ¡SIMPLE! Aunque la respuesta parezca elemental, a veces le pasamos por encima y no la vemos: descubrí y comprendí que nadie, Nadie, NADIE, tiene una vida perfecta, nadie tiene "la verdad", aunque paradójicamente TODOS la tenemos dentro, pero para sí mismos, no para el otro.... Más liberador resulta descubrir que, "REGALADO SALDRÍA CARO" que nos ofrecieran vivir la vida de esos, quienes alardean y predican con el ejemplo, apegándose lo más estrictamente posible a las reglas, creyendo ingenuamente que "semejante sacrificio" podría ser recompensado de alguna manera, habiendo pagado el alto precio de: jamás haberse atrevido a complacerSE a sí mismos, ignorando que la única regla irrompible, es "No seguir ciegamente" las reglas impuestas por una sociedad que tambalea... Y que tambalea sencillamente porque sobrarían dedos de las manos para contar cuántos a nuestro alrededor, si les dieran la oportunidad de volver a nacer y escoger una vida para vivir, elegirían la misma que han vivido hasta ahora.

Entónces me pregunto, ¿cómo tendría que ser MI VIDA para que, en ese caso hipotético, yo volviera a elegirla? Y como al menos conscientemente, eso es un imposible, y solo puedo vivir esta vida, entonces "DECIDO VIVIR", en grande, en mayúsculas, en negrita y subrayado. Sin reglas impuestas, sólo las propias; sin pretender complacer a otros, sólo a mi corazón; con la premisa de no dañar a otros, sin que eso implique castrarme; sin invadir los espacios ajenos, sólo respetando los míos; sin aspirar ser eximida en el examen final, sólo "CONSCIENTE" de que cada decisión, directa o indirecta, conlleva unas consecuencias que asumir; sin buscar el "tan anhelado" reconocimiento de la sociedad, sólo la propia satisfacción de haber seguido mi corazón, que en definitiva es el único que sabe el camino por transitar, ese que es fiel con mi legítimo sentir, un camino que no es: NI BUENO-NI MALO.... Sólo ES.

Un camino, que seguramente a juicio de algunos será equivocado, a juicio de otros será perfecto y al resto ni siquiera les interesara, por lo tanto, escucha tu corazón, siéntelo y síguelo, no siempre será un camino de rosas, pero siempre habrá sido "TU" camino. Elegir, decidir, SIEMPRE lleva implícito el riesgo de acertar o fallar, sea que decidas tú o que otro lo haga por ti, entónces, ante tal escenario, ¿por qué hacerlo como "otros" creen?. Por otra parte, juzgar de "BUENO" o "MALO" siempre depende del observador, calificamos de "MALO" generalmente aquello que no resultó como esperabamos y que seguramente implica dolor y tristeza, pero justamente ahí, en el dolor, en la tristeza y en las caídas es donde se nos presentan las más grandes oportunidades de crecer, reinventarnos, redescubrirnos y evolucionar. Entónces, ¿es realmente "MALO"?, tal vez duro, difícil, incomprensible, pero siempre "caer" nos ofrece todo un abanico de posibilidades, el arte está en encontrarlas y usar "eso que no se puede cambiar" en favor de nuestro crecimiento y evolución.
 
Así nace este espacio, expresión de un alma que HOY, rompe una burbuja para salir irremediablemente a otra, sólo que de un diámetro mayor y así poder seguir siguiendo al corazón, un espacio al que conoceremos como: NI BUENO-NI MALO, sólo ES. A través de él pretendo complacerme, expresarme, comunicarme, convertir un "sentir" en letras, aportar a aquellos que estén abiertos a recibir, inspirar una reflexión que conlleve a un movimiento y más ambiciosamente, tocar algún corazón.
 
Bienvenidos a:  NI BUENO-NI MALO, sólo ES...

Vanessa Díaz
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