Culpar, justificarnos y mostrarnos víctima de las circunstancias o de otras personas se ha vuelto tan natural que el poder que poseemos para volver a elegir en cada instante, se ha vuelto invisible ante los ojos de nuestra conciencia (O inconciencia).
Así en cada conversación nos escuchamos quejarnos de nuestras relaciones, jefes, empleos, situación económica, y hasta de nuestro cuerpo, pero jamás, o casi nunca (para no herir susceptibilidades), escuchamos a alguien asumir su responsabilidad ante la situación que lo aqueja.
Personalmente no he conocido mayor sensación de LIBERTAD que la que descubrí cuando asumí por primera vez, la total y absoluta responsabilidad de mis circunstancias. Es uno de los insights más valiosos que he podido experimentar.
¿Qué es fácil? Tal vez no lo es tanto, al principio. Pero cuando comiences a saborear esa sensación de auténtica LIBERTAD que te regala asumir la responsabilidad total de tu vida, se te convertirá en un arte que querrás practicar y practicar.
¿Por qué? Porque siempre, ante cualquier situación o circunstancia que signifique dolencia o malestar para ti, tienes la posibilidad de hacer una elección distinta a la que te metió en ese escenario, justo en ese mismo instante. Sí, así de fácil. ¡Ah! Que "volver a elegir" IMPLIQUE afrontar tus más grandes miedos, eso es seguro y hasta necesario.
Vale aclarar que, no decidir, es también una decisión. Indirecta, pero lo es. Y toda decisión, directa o indirecta, sin excepción, conlleva unas consecuencias. Y es aquí donde entra la responsabilidad, virtud poco utilizada por... algunos.
Para hilar el tema, la fórmula vendría más o menos así: Decidir + Consecuencia = Responsabilidad, al aplicarla: ¡BINGO! LIBERTAD como mayor regalo... No dependes de nadie, nadie depende de ti...
Entonces vendría bien, listar las posibles opciones ante "esa situación" que nos molesta, incluyendo la de permanecer en ella. Evaluar cuales consecuencias acarrea cada una de ellas para ti y a partir de allí... ELEGIR... ¿Cómo elegir? Simple, revisa qué consecuencia prefieres ASUMIR, responsablemente.
Eres tú quien elije estar en el trabajo inadecuado, porque estar en el ideal para ti, seguramente implica mirarle la cara de frente a la que crees "tu incapacidad", por lo tanto antes que asumir que "te sientes incapaz" de realizar otra labor, prefieres permanecer allí, lo cual, hasta cierto punto es válido. Pero la diferencia RADICA en asumir responsablemente la consecuencia de permanecer en la decisión de quedarte, si asumes que eres tú quien no se atreve (aún) a tomar otro riesgo, entonces quédate, pero no te quejes, no culpes a tu jefe, a tus compañeros de trabajo, a los procesos, a los clientes, a Dios a la vida y MUCHO MENOS a "tu mala suerte".
Los enmantillados son pocos y hasta ellos pueden decidir cambiar "su suerte".
Vanessa Díaz
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail.com -
vanessita1312@gmail.com-
sábado, 23 de abril de 2011
¿Qué es el AMOR?
Cuántos, nos hemos sentido, al menos alguna vez, presa del “amor”… Cuántos, hemos sufrido “por amor”… Cuántos, lo hemos dado todo “por amor”… Cuántos, hemos creído “por amor”… Cuántos, nos hemos cegado “por amor”… Cuántos, nos hemos sacrificado “por amor”… Cuántos, hemos llorado “por amor”… Creo que “casi” todos…
Como –estado del ser- el amor es, tal vez, el deseo común, más compartido por todos. Y como todo deseo, lo idealizamos, lo anhelamos, lo perseguimos y cuando lo encontramos, también lo aniquilamos. Y es que, sin ser concientes, socialmente hemos consensuado que “el amor” es inevitablemente: sufrimiento, sacrificio, dolor. A tal punto, de que las relaciones insanas se han apoderado de las estadísticas, convirtiéndose así, casi irrefutablemente en nuestras únicas referencias, dejando a las relaciones sanas en el espacio de “la excepción”.
Esta innegable y evidente realidad, promueve y peor aún, instala en nosotros, un sistema de creencias, que poco podrían promover un cambio en el concepto que como sociedad, tenemos del amor, y es que, “las creencias” (de todo tipo), eventualmente nos sepultan el crecimiento y la evolución como seres humanos.
Ciertamente definir el amor no es tarea fácil. Incluso puede que sea una tarea irrealizable. Explicar “el amor” sería como tratar de trasladarle a otra persona lo aprendido en experiencia propia sin que éste lo viva: inútil. Es importante decir también que hablar de amor no necesariamente implica hablar de “relación” y mucho menos, necesariamente de “formar familia”.
Puede haber amor sin relación, relación sin amor y familia sin amor y sin relación.
Abocándonos en esta oportunidad específicamente a lo que es el amor, hoy me atrevo a decir que el amor NO ES sacrificio, que el amor no es entregar por entero nuestra vida y dedicación al otro, no es dar desmedidamente sin esperar nada a cambio, no es convertirnos en lo que creemos que el otro espera, no es complacer irrespetándonos. El amor NO ES mera atracción, no es compatibilidad sexual, no es desvivirnos por conocer al otro, no es coincidir en lo que visualizamos como proyecto de vida, no es desear lo mismo, no es amar por los dos. El amor no es incompleto. Todo esto puede existir sin amor.
Probablemente muchos nos identifiquemos con algunas de las descripciones anteriores, y sin duda, considero que para que cada quién se pueda responder “qué es el amor” irremediablemente debemos pasar por ellas. Hay que saber lo que no es amor, para poder descifrarlo.
Lo que muchas veces calificamos de “amor” realmente responde a aspectos personales internos que están por resolver, y este mal llamado “amor” sólo atenua sus lacerantes efectos.
El amor tiene como punto de partida la atracción y ésta, al igual que el amor, es algo que sucede o no. No se trata de que te guste el otro desde tus ideas preconcebidas de lo que consideras atractivo en alguien, se trata de una atracción que pasa el nivel de lo conciente, algo surge sin explicación.
Así pues, el amor, pareciera estar reservado para aquellos que han hecho el trabajo primero consigo mismos. El amor exige personas capaces de proveerse a sí mismas aquello que desean que el otro les de y esto incluye inclusive el propio amor hacia nosotros mismos.
Y hoy, habiendo sucumbido innumerables veces a los tantos aspectos internos que me ha tocado trabajar en mí, conociendo y desconociendo ese tan buscado “amor”, me arriesgo a decir, que cuando hay “amor”, éste necesariamente, es recíproco…
Vanessa Díaz
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail.com
Como –estado del ser- el amor es, tal vez, el deseo común, más compartido por todos. Y como todo deseo, lo idealizamos, lo anhelamos, lo perseguimos y cuando lo encontramos, también lo aniquilamos. Y es que, sin ser concientes, socialmente hemos consensuado que “el amor” es inevitablemente: sufrimiento, sacrificio, dolor. A tal punto, de que las relaciones insanas se han apoderado de las estadísticas, convirtiéndose así, casi irrefutablemente en nuestras únicas referencias, dejando a las relaciones sanas en el espacio de “la excepción”.
Esta innegable y evidente realidad, promueve y peor aún, instala en nosotros, un sistema de creencias, que poco podrían promover un cambio en el concepto que como sociedad, tenemos del amor, y es que, “las creencias” (de todo tipo), eventualmente nos sepultan el crecimiento y la evolución como seres humanos.
Ciertamente definir el amor no es tarea fácil. Incluso puede que sea una tarea irrealizable. Explicar “el amor” sería como tratar de trasladarle a otra persona lo aprendido en experiencia propia sin que éste lo viva: inútil. Es importante decir también que hablar de amor no necesariamente implica hablar de “relación” y mucho menos, necesariamente de “formar familia”.
Puede haber amor sin relación, relación sin amor y familia sin amor y sin relación.
Abocándonos en esta oportunidad específicamente a lo que es el amor, hoy me atrevo a decir que el amor NO ES sacrificio, que el amor no es entregar por entero nuestra vida y dedicación al otro, no es dar desmedidamente sin esperar nada a cambio, no es convertirnos en lo que creemos que el otro espera, no es complacer irrespetándonos. El amor NO ES mera atracción, no es compatibilidad sexual, no es desvivirnos por conocer al otro, no es coincidir en lo que visualizamos como proyecto de vida, no es desear lo mismo, no es amar por los dos. El amor no es incompleto. Todo esto puede existir sin amor.
Probablemente muchos nos identifiquemos con algunas de las descripciones anteriores, y sin duda, considero que para que cada quién se pueda responder “qué es el amor” irremediablemente debemos pasar por ellas. Hay que saber lo que no es amor, para poder descifrarlo.
Lo que muchas veces calificamos de “amor” realmente responde a aspectos personales internos que están por resolver, y este mal llamado “amor” sólo atenua sus lacerantes efectos.
El amor tiene como punto de partida la atracción y ésta, al igual que el amor, es algo que sucede o no. No se trata de que te guste el otro desde tus ideas preconcebidas de lo que consideras atractivo en alguien, se trata de una atracción que pasa el nivel de lo conciente, algo surge sin explicación.
Así pues, el amor, pareciera estar reservado para aquellos que han hecho el trabajo primero consigo mismos. El amor exige personas capaces de proveerse a sí mismas aquello que desean que el otro les de y esto incluye inclusive el propio amor hacia nosotros mismos.
Y hoy, habiendo sucumbido innumerables veces a los tantos aspectos internos que me ha tocado trabajar en mí, conociendo y desconociendo ese tan buscado “amor”, me arriesgo a decir, que cuando hay “amor”, éste necesariamente, es recíproco…
Vanessa Díaz
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail.com
LOS MEJORES 32, Un año más para el pote...
Cumplir año generalmente nos hace sentir que dejamos una edad atrás para calzar los zapatos de “un año más”, sin embargo, en lo personal, he descubierto que se cumple un año más pero éste se suma al pote, los años anteriores no se borran, nunca desaparecen, están impresos en nuestro ser.
En un libro leí, (cita de otro libro) lo siguiente: “…hasta que un día me di cuenta que cuando cumplí 9 años no dejé de tener 8; cuando cumplí 10 no dejé de tener 9; cuando cumplimos 15 no dejamos de tener 14 y 12 y 11 y 10 y 9 y 8 y … cuando cumplimos 70 tenemos 69 …. y 60 y 50 y 43 y 12 y 5 y 1…”
Hoy, a escasas 3 horas de cumplir 32 años, inevitablemente entro en un estado de reflexión… Si bien es cierto que EN LO ABSOLUTO me siento vieja, también lo es que no pensé que los 32 años llegarían tan pronto, y mucho menos habría imaginado que lo haría en estas circunstancias. Muchas veces creí, que a esta edad ya tendría los tres hijos que he soñado tener para seguir, orgullosa, los pasos de mi mamá, que tendría una hermosa familia muy parecida a la familia donde crecí, bajo un matrimonio constituido y lleno principalmente de mucho amor.
Pero no sientas pesar por mí al leer las líneas anteriores, pues yo no lo siento. Ciertamente no me imaginé y mucho menos pedí que éstas fueran mis circunstancias, sin embargo, estoy convencida que no podrían ser mejores. Por eso he decretado este cumpleaños como LOS MEJORES 32.
Llegar a los mejores 32 ha sido todo un viaje, que me recuerda el relato de “El viaje a Ítaca”, un viaje definitivamente de aventura, fascinante pero a ratos, también tenebroso y con muchos saltos al vacío. Ha sido mucho, MUCHO lo que me ha legado este camino. Miro atrás y veo de donde vengo, cuánto he recorrido, cuánto me he transformado en lo que siempre fui y que simplemente me tocó “DESCUBRIR”.
Llegar a los mejores 32 requirió conocer muchas veces la amarga herida del desamor, dejarme romper muchas veces el corazón y aún así no dejar de creer en el amor…
Llegar a los mejores 32 implicó aprender que poco o nada se puede culpar a quien no te quiera, o te quieren o no te quieren y es inútil pretender luchar contra eso, más aún intentar entender…
Llegar a los mejores 32 requirió: muuuuuchas lágrimas, muuuuuuuucho dolor, verle la cara al miedo infinitas veces para aprender a salir de la parálisis que éste me causaba, perder muchas veces el camino e inclusive sentir que nunca estuve en él, decepcionarme de Dios y desconocerlo, renegar de él, culpar a mis padres y querer morir…
Llegar a los mejores 32 implicó aprender: que las lágrimas me recuerdan la hermosa vulnerabilidad de “ser” humano, que sólo el dolor te hace replantearte la vida que tienes y que sin duda es el mejor maestro, que el miedo a veces vence pero siempre te reta, que el miedo se viste de desafío si te atreves y que también preserva, que para encontrarSE uno mismo es necesario antes perderse, que no hay camino sin caminante, que Dios no es Dios sólo porque así me lo enseñaron, sino que tuve que descubrirlo por mi misma, que renegar de él fue lo mejor que pude hacer en ese momento para más tarde llegar a su encuentro en un DIOS en el que creo por total y personal convicción, que mis padres sólo lo hicieron como pudieron, que siempre quisieron lo mejor y que mejor no habrían podido hacerlo, que morir no necesariamente signifique abandonar este plano y que antes de que eso ocurra lo mejor que pudo pasarme fue morir muchas veces en vida y tener la oportunidad de RENACER siempre en una mejor Vanessa….
Así que a mis 32, soy conciente de que hay días en que amanezco de 18, otros de 13, otros probablemente de 9 y que todas son válidas y habitan y habitarán siempre en mí… Procuro andar de 32 cuando las circunstancias demandan lo más conciente y maduro de mí… así que a los que me conocen poco tengo que decirles y a los que no, sepan que sin que me quede duda, éstos son LOS MEJORES 32, Vanessa versión 2010…
Cuuuumpleaaaañosss feeeeliiiizzz teee deseamos aaa miiiiii, cumpleaños Vaneeeessaaaaa cumpleaños feeeeeliiiizzzzz… eeeehhhhhhh
FELIZ CUMPLEAÑOS A MÍIIIIIIIIII
Vanessa Díaz
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail.com
En un libro leí, (cita de otro libro) lo siguiente: “…hasta que un día me di cuenta que cuando cumplí 9 años no dejé de tener 8; cuando cumplí 10 no dejé de tener 9; cuando cumplimos 15 no dejamos de tener 14 y 12 y 11 y 10 y 9 y 8 y … cuando cumplimos 70 tenemos 69 …. y 60 y 50 y 43 y 12 y 5 y 1…”
Hoy, a escasas 3 horas de cumplir 32 años, inevitablemente entro en un estado de reflexión… Si bien es cierto que EN LO ABSOLUTO me siento vieja, también lo es que no pensé que los 32 años llegarían tan pronto, y mucho menos habría imaginado que lo haría en estas circunstancias. Muchas veces creí, que a esta edad ya tendría los tres hijos que he soñado tener para seguir, orgullosa, los pasos de mi mamá, que tendría una hermosa familia muy parecida a la familia donde crecí, bajo un matrimonio constituido y lleno principalmente de mucho amor.
Pero no sientas pesar por mí al leer las líneas anteriores, pues yo no lo siento. Ciertamente no me imaginé y mucho menos pedí que éstas fueran mis circunstancias, sin embargo, estoy convencida que no podrían ser mejores. Por eso he decretado este cumpleaños como LOS MEJORES 32.
Llegar a los mejores 32 ha sido todo un viaje, que me recuerda el relato de “El viaje a Ítaca”, un viaje definitivamente de aventura, fascinante pero a ratos, también tenebroso y con muchos saltos al vacío. Ha sido mucho, MUCHO lo que me ha legado este camino. Miro atrás y veo de donde vengo, cuánto he recorrido, cuánto me he transformado en lo que siempre fui y que simplemente me tocó “DESCUBRIR”.
Llegar a los mejores 32 requirió conocer muchas veces la amarga herida del desamor, dejarme romper muchas veces el corazón y aún así no dejar de creer en el amor…
Llegar a los mejores 32 implicó aprender que poco o nada se puede culpar a quien no te quiera, o te quieren o no te quieren y es inútil pretender luchar contra eso, más aún intentar entender…
Llegar a los mejores 32 requirió: muuuuuchas lágrimas, muuuuuuuucho dolor, verle la cara al miedo infinitas veces para aprender a salir de la parálisis que éste me causaba, perder muchas veces el camino e inclusive sentir que nunca estuve en él, decepcionarme de Dios y desconocerlo, renegar de él, culpar a mis padres y querer morir…
Llegar a los mejores 32 implicó aprender: que las lágrimas me recuerdan la hermosa vulnerabilidad de “ser” humano, que sólo el dolor te hace replantearte la vida que tienes y que sin duda es el mejor maestro, que el miedo a veces vence pero siempre te reta, que el miedo se viste de desafío si te atreves y que también preserva, que para encontrarSE uno mismo es necesario antes perderse, que no hay camino sin caminante, que Dios no es Dios sólo porque así me lo enseñaron, sino que tuve que descubrirlo por mi misma, que renegar de él fue lo mejor que pude hacer en ese momento para más tarde llegar a su encuentro en un DIOS en el que creo por total y personal convicción, que mis padres sólo lo hicieron como pudieron, que siempre quisieron lo mejor y que mejor no habrían podido hacerlo, que morir no necesariamente signifique abandonar este plano y que antes de que eso ocurra lo mejor que pudo pasarme fue morir muchas veces en vida y tener la oportunidad de RENACER siempre en una mejor Vanessa….
Así que a mis 32, soy conciente de que hay días en que amanezco de 18, otros de 13, otros probablemente de 9 y que todas son válidas y habitan y habitarán siempre en mí… Procuro andar de 32 cuando las circunstancias demandan lo más conciente y maduro de mí… así que a los que me conocen poco tengo que decirles y a los que no, sepan que sin que me quede duda, éstos son LOS MEJORES 32, Vanessa versión 2010…
Cuuuumpleaaaañosss feeeeliiiizzz teee deseamos aaa miiiiii, cumpleaños Vaneeeessaaaaa cumpleaños feeeeeliiiizzzzz… eeeehhhhhhh
FELIZ CUMPLEAÑOS A MÍIIIIIIIIII
Vanessa Díaz
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail.com
Esta vez me tocó~ROMPERLE EL CORAZÓN A ÉL
Vestido de "seductor" hace su acercamiento al : YO… Con natural galantería propicia su acercamiento y escudado en lo inusual que resulta encontrar hombres concientes de las notables y naturales diferencias q como géneros (masculino y femenino) nos distinguen, logró captar mi atención.
Sensibilizado ante la nata tendencia de la mujer a: madurar más rápido que el hombre, a su gran capacidad para aprender de las experiencias, a su alto nivel intuitivo y perceptivo fue ganando espacios poco transitados por otros, en mí. Así decidí dar un paso más para indagar cuánto más podía, este pretendiente poco común, ofrecer en términos de madurez y conciencia.
Los detalles, las atenciones, el interés, la caballerosidad, los "casuales" aspectos en común, generaron una pronta proyección a futuro, que en principio catalogamos (ambos) de «mágica».
Inevitablemente se activa en uno esa "programación cultural" de q un día va a llegar ese príncipe de hadas que siempre hemos esperado, y no dudo que para "alguna otra mujer" indiscutiblemente él lo es. Sin embargo, pronto comenzaron mis alarmas a activarse y a generarme los alertas: "algo no anda bien", en ese momento comencé a hacerme más conciente de mí y de la relación en cada momento compartido.
Las trampas del deslumbramiento:
»En tan solo un par de días la relación parecía ser una relación de años juntos, en la que de inmediato todos planes me involucraban sin opción.
-Desde el deslumbramiento esto puede significar: "Encontré mi alma gemela".
-Desde la conciencia, un alerta de: "No importa qué tienes tú para ofrecer, yo lo doy todo por ambos".
»Recurrentes e inexplicables espacios de silencio comenzaron a ser parte de esta naciente relación.
-Desde el deslumbramiento esto puede significar: "Nos sentimos tan cómodos juntos que sobran las palabras".
-Desde la conciencia, un alerta de: "Parece que no necesita conocer nada más de mí para considerarme elegirme como".
»Traer a colación sus logros, virtudes y posesiones se volvieron insistentes y repetitivos motivos de conversación.
-Desde el deslumbramiento esto puede significar: "Que suerte tuve, yo me lo merezco".
-Desde la conciencia, un alerta de: "Tengo miedo a que, como yo, no creas en mi propio valor, por lo tanto te lo digo y así no corro el riesgo de que no lo veas".
»Orgullosamete acompañado de una mujer bonita.
-Desde el deslumbramiento esto puede significar: "Él sí me valora, sabe lo que tiene a su lado".
-Desde la conciencia, un alerta de: "En esta relación sólo seré una especie de ~maniquí~, listo para exhibir sin importar qué más tenga para aportar".
En fin, lamentable o afortunadamente (depende del observador), bastante pronto comencé a sentir los efectos que produce «en el otro» cuando la otra parte «DA» desmedidamente. Muchas veces antes estuve de ese lado, pretendiendo deslumbrar al otro queriendo hacerle ver intencionalmente lo valiosa que era, cuando la verdad (mi verdad), era una gran auto-desaprobación que intentaba ocultar detrás de mis esfuerzos por ser lo que yo creía que el otro quería encontrar. Tantas veces me encontré haciendo todo tipo de esfuerzos, que en su momento no implicaba propiamente sacrificios, por el afán de lograr la conquista y que terminaron siendo en vano porque dejan al otro sin ningún tipo de opción, anulados y a uno, con la desagradable sensación de "no entender" cómo pueden dejarte ante tanta brillantez.
Ésta vez me tocó-romperle el corazón a él-, sentir lo anulado que «a tantos» hice sentir alguna vez y ratificar, en experiencia propia, que el balance entre DAR-RECIBIR es, indiscutiblemente necesario, no desde el egoísmo, sino desde la apuesta por una ~sana relación~.
Vanessa Díaz
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail.com
Sensibilizado ante la nata tendencia de la mujer a: madurar más rápido que el hombre, a su gran capacidad para aprender de las experiencias, a su alto nivel intuitivo y perceptivo fue ganando espacios poco transitados por otros, en mí. Así decidí dar un paso más para indagar cuánto más podía, este pretendiente poco común, ofrecer en términos de madurez y conciencia.
Los detalles, las atenciones, el interés, la caballerosidad, los "casuales" aspectos en común, generaron una pronta proyección a futuro, que en principio catalogamos (ambos) de «mágica».
Inevitablemente se activa en uno esa "programación cultural" de q un día va a llegar ese príncipe de hadas que siempre hemos esperado, y no dudo que para "alguna otra mujer" indiscutiblemente él lo es. Sin embargo, pronto comenzaron mis alarmas a activarse y a generarme los alertas: "algo no anda bien", en ese momento comencé a hacerme más conciente de mí y de la relación en cada momento compartido.
Las trampas del deslumbramiento:
»En tan solo un par de días la relación parecía ser una relación de años juntos, en la que de inmediato todos
-Desde el deslumbramiento esto puede significar: "Encontré mi alma gemela".
-Desde la conciencia, un alerta de: "No importa qué tienes tú para ofrecer, yo lo doy todo por ambos".
»Recurrentes e inexplicables espacios de silencio comenzaron a ser parte de esta naciente relación.
-Desde el deslumbramiento esto puede significar: "Nos sentimos tan cómodos juntos que sobran las palabras".
-Desde la conciencia, un alerta de: "Parece que no necesita conocer nada más de mí para considerarme elegirme como
»Traer a colación sus logros, virtudes y posesiones se volvieron insistentes y repetitivos motivos de conversación.
-Desde el deslumbramiento esto puede significar: "Que suerte tuve, yo me lo merezco".
-Desde la conciencia, un alerta de: "Tengo miedo a que, como yo, no creas en mi propio valor, por lo tanto te lo digo y así no corro el riesgo de que no lo veas".
»Orgullosamete acompañado de una mujer bonita.
-Desde el deslumbramiento esto puede significar: "Él sí me valora, sabe lo que tiene a su lado".
-Desde la conciencia, un alerta de: "En esta relación sólo seré una especie de ~maniquí~, listo para exhibir sin importar qué más tenga para aportar".
En fin, lamentable o afortunadamente (depende del observador), bastante pronto comencé a sentir los efectos que produce «en el otro» cuando la otra parte «DA» desmedidamente. Muchas veces antes estuve de ese lado, pretendiendo deslumbrar al otro queriendo hacerle ver intencionalmente lo valiosa que era, cuando la verdad (mi verdad), era una gran auto-desaprobación que intentaba ocultar detrás de mis esfuerzos por ser lo que yo creía que el otro quería encontrar. Tantas veces me encontré haciendo todo tipo de esfuerzos, que en su momento no implicaba propiamente sacrificios, por el afán de lograr la conquista y que terminaron siendo en vano porque dejan al otro sin ningún tipo de opción, anulados y a uno, con la desagradable sensación de "no entender" cómo pueden dejarte ante tanta brillantez.
Ésta vez me tocó-romperle el corazón a él-, sentir lo anulado que «a tantos» hice sentir alguna vez y ratificar, en experiencia propia, que el balance entre DAR-RECIBIR es, indiscutiblemente necesario, no desde el egoísmo, sino desde la apuesta por una ~sana relación~.
Vanessa Díaz
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail.com
LA VERDAD DE LAS 4x4
Él: ¿Te ayudo?
Ella: ¡No! Yo puedo sola.
Esta es una de las expresiones más comunes de la mujer de hoy, conocida en algunos grupos como las 4x4. Sin duda para algunos, una actitud muy plausible, pero verdaderamente ¿qué se esconde detrás de esta máscara de “autosuficiencia”? Lo que esconde la mujer 4x4…
Dicen: ¡Yo puedo sola!
La verdad es: ¡Quiero un hombre a mi lado!
Dicen: ¡Los hombres no sirven!
La verdad es: ¡Cuánta falta me hace uno!
Dicen: ¡No los necesitamos!
La verdad es. ¡Quisiera sentirme protegida por un hombre!
Dicen: ¡Mejor sola que mal acompañada!
La verdad es: ¡Cuánto duele esta soledad!
Dicen: ¡A mí ningún “……” va a venir a amargarme la vida”
La verdad es: ¡Cuánto quisiera sentirme amada!
Dicen: ¡Todos están cortados con la misma tijera!
La verdad es: ¡Qué miedo me da tenerte porque podrías querer dejarme por otra!
Dicen: ¡Es que no hay hombres!
La verdad es que se preguntan: ¿Dónde está el mío?
Dicen: ¡Los hombres son todos unos infieles!
La verdad es: ¡Pero cuánto me gustaría encontrar uno fiel!
La verdad es que, debajo de esa coraza, realmente queridos caballeros, hay unas mujeres deseando amar y sentirse amadas, deseando que alguno de ustedes descubra los caminos hacia su corazón herido y aterrado.E precio que se paga es muy alto, en lo emocional, dicho coloquialmente “bajan la Santamaría” y se resisten al riesgo que representa volver a amar y a cambio, muy maquillado, lo que hay es mucha soledad, dolor pero unos inmensos deseos de descubrir que aún hay posibilidades para ellas en el amor. Me gusta la idea de que esta es sólo una etapa de la mujer. El llamado de emergencia es: “Alguien tiene que ceder”, es necesario, rescatar el respeto, de nosotras mujeres a ustedes caballeros y de ustedes a nosotras, partiendo del respeto hacia cada uno primero. La verdad es, que nos necesitamos, el hombre a la mujer, la mujer al hombre, la sociedad lo reclama. El valor de un hombre no lo puede superar la mujer, así como el valor de la mujer no podría ser superado por el hombre. Somos distintos, con un valor propio, inestimable que juntos en sí mismos ya son complemento perfecto. ¡Bandera blanca! Demos un paso cada uno, hacia “el encuentro”.
Vanessa Díaz, una ex4x4
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail-com
Ella: ¡No! Yo puedo sola.
Esta es una de las expresiones más comunes de la mujer de hoy, conocida en algunos grupos como las 4x4. Sin duda para algunos, una actitud muy plausible, pero verdaderamente ¿qué se esconde detrás de esta máscara de “autosuficiencia”? Lo que esconde la mujer 4x4…
Dicen: ¡Yo puedo sola!
La verdad es: ¡Quiero un hombre a mi lado!
Dicen: ¡Los hombres no sirven!
La verdad es: ¡Cuánta falta me hace uno!
Dicen: ¡No los necesitamos!
La verdad es. ¡Quisiera sentirme protegida por un hombre!
Dicen: ¡Mejor sola que mal acompañada!
La verdad es: ¡Cuánto duele esta soledad!
Dicen: ¡A mí ningún “……” va a venir a amargarme la vida”
La verdad es: ¡Cuánto quisiera sentirme amada!
Dicen: ¡Todos están cortados con la misma tijera!
La verdad es: ¡Qué miedo me da tenerte porque podrías querer dejarme por otra!
Dicen: ¡Es que no hay hombres!
La verdad es que se preguntan: ¿Dónde está el mío?
Dicen: ¡Los hombres son todos unos infieles!
La verdad es: ¡Pero cuánto me gustaría encontrar uno fiel!
La verdad es que, debajo de esa coraza, realmente queridos caballeros, hay unas mujeres deseando amar y sentirse amadas, deseando que alguno de ustedes descubra los caminos hacia su corazón herido y aterrado.E precio que se paga es muy alto, en lo emocional, dicho coloquialmente “bajan la Santamaría” y se resisten al riesgo que representa volver a amar y a cambio, muy maquillado, lo que hay es mucha soledad, dolor pero unos inmensos deseos de descubrir que aún hay posibilidades para ellas en el amor. Me gusta la idea de que esta es sólo una etapa de la mujer. El llamado de emergencia es: “Alguien tiene que ceder”, es necesario, rescatar el respeto, de nosotras mujeres a ustedes caballeros y de ustedes a nosotras, partiendo del respeto hacia cada uno primero. La verdad es, que nos necesitamos, el hombre a la mujer, la mujer al hombre, la sociedad lo reclama. El valor de un hombre no lo puede superar la mujer, así como el valor de la mujer no podría ser superado por el hombre. Somos distintos, con un valor propio, inestimable que juntos en sí mismos ya son complemento perfecto. ¡Bandera blanca! Demos un paso cada uno, hacia “el encuentro”.
Vanessa Díaz, una ex4x4
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail-com
EL SENTIDO DE LA VIDA
Estoy segura de que todos, o por lo menos casi todos nos hemos preguntado en algún momento ¿Cuál es el sentido de la vida? y seguramente nos ha resultado a muchos todo un enigma a descifrar. Me voy a atrever a ir aún más allá, aseverando que muy pocos lo han encontrado verdaderamente.
Ciertamente, como en todo, el peso cultural, social y de educación, juega el papel más influyente y protagónico en las creencias que nos hacemos respecto a cada ámbito de la vida y esto será así hasta que logremos, cada uno, hacer conciencia de esto y nos atrevamos a romper estos viejos esquemas, a trascender viejos paradigmas y a faltar al menos a una que otra regla. Así, culturalmente se nos ha inculcado que el sentido de la vida lo vamos a ir encontrando cuando alcancemos la carrera universitaria, luego cuando encontremos el empleo ideal, o en la pareja “soñada” (comúnmente soñada por nuestros padres) y luego en los hijos que vamos a tener… y así vamos persiguiendo sin éxito, el tan anhelado sentido de la vida, que además pareciera escaparse cuál mariposa en cada intento de ser atrapada. En momentos de éxtasis, o de felicidad momentánea, creemos que sí, que nuestra vida tiene sentido, pero sólo un momento más tarde, cuando el momento fugaz llega a su final, nos vuelve a invadir esa sensación de vacío o de que falta algo más.
Nos cuesta una enormidad romper esas viejas creencias de que el éxito está en ser el mejor ingeniero, abogado, licenciado, médico o cualquier profesión que sea socialmente aplaudida y que nos incluya en el clan de los “buenos ejemplos” a seguir. Poco o ningún crédito le damos a aquellos que, sin temor a equivocarme, pienso representan el verdadero “DON” que nos fue dado para llevarlo hacia su máximo potencial y donde “seguro” habrá todo un tesoro escondido de satisfacciones, de verdadero éxito, de plenitud, de múltiples sensaciones que nos acercarían con una facilidad sorprendente a la tan ansiada y buscada “FELICIDAD”.
¿Ejemplos? Ese compañero que cuando adolescente era el que con extrema facilidad organizaba “la rumba” en cuestión de instantes, sin complicaciones ¡qué habilidad para organizar!, probablemente podría explotar su “don” de organizar a través de una empresa de eventos. Esos compañeros que se les dice coloquialmente que “tienen labia”, son comunicadores por naturaleza, podrían desarrollar su “don” y ser los mejores en la rama de la comunicación social, o en cualquier actividad donde el don de la palabra se ponga de manifiesto. Los que hemos sido “terapeutas” de nuestros amigos a lo largo de la vida, podríamos llegar a ser grandes guías en apoyo al crecimiento de otros. El mejor parejo de baile de la fiesta, ¿por qué no desarrollar su don al máximo y algún día ser dueño de las mejores academias de baile?. Pero es difícil ir en contra de las reglas… nuestros padres, en su buena voluntad y con su mejor intención, nos empujan a estudiar las carreras universitarias que “nos garantizan futuro”, probablemente para satisfacer sus propias frustraciones y “sin querer” muchas veces nos encarcelan a carreras pesadísimas, que terminan dejándonos frustrados y vacíos.
En fin… ¿ejemplos? muchos… Todos perseguimos el éxito, deseamos SER LOS MEJORES en lo que hacemos e intentamos copiar las formas de quienes consideramos “son exitosos” sin darnos cuenta de que el éxito está garantizado cuando encuentres tu don y logres ponerlo al servicio de otros, sólo allí se desata una pasión incomparable, una satisfacción que roza lo sublime, una sensación de plenitud que estoy segura ninguna otra cosa podría darte, es enamorarse de eso que nadie nunca podrá arrebatarte.
Ésta es la mejor e inagotable fuente de energía, te vuelves incansable, es eso que te hace que las mañana sean de color. Y no significa que “no te guste” la actividad o trabajo al que te dediques actualmente, pero NO ES SUFICIENTE con que te guste, ésto de lo que te hablo implica “pasión, fuerza, energía desbordante”. Como regalo, la fuente de felicidad deja de estar en el otro o en el afuera, ya no depende de tu pareja, ni de tus hijos, ni del dinero, ni de los aplausos de la gente, comienzas a ser inicio y fin en ti mismo, comienzas a ser tu propia fuente de felicidad y la felicidad misma y de pronto todos comienzan a mirarte y saben que en ti hay algo distinto, algo que no logran descifrar pero que ellos anhelan conseguir.
¿Que si es fácil? Todo lo trascendente e importante de la vida no conoce el camino fácil…
¿Por dónde comenzar? Haz una lista de las diez, quince o veinte actividades que te produzcan más placer: Bailar, comer, cocinar, leer, escuchar música, hacer ejercicios, conversar, viajar, y todas las infinitas que pueden existir y luego enuméralas según el orden en que más las disfrutes y luego empieza la interesante y retadora tarea de encontrar: ¿cómo convertir ese placer o pasión en un servicio para los demás….?
Deseo lo mejor para ti en esta tarea…
Les regalo este extracto de mi libro favorito (Las 3 preguntas: ¿quién soy?; ¿Adónde voy?; ¿Con quién? De Jorge Bucay), y que sólo tendrá verdadero sentido para ustedes cuando logren experimentar el estar transitando “su” auténtico camino, habiendo ya descubierto “su DON”:
“Defiende tu propósito y si, en efecto, descubres que es lo que le da sentido a tu vida, DATE CUENTA de que deberías poder dar tu vida por él, no muriéndote, que es fácil, sino viviendo para eso.
Hay que ser capaz de consagrar la vida a un propósito, aunque sólo sea uno, cualquiera que sea, no sólo porque eso es parte del camino hacia la felicidad, sino porque es la mejor manera de que VIVIR valga la pena”.
Vanessa Díaz
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail.com
Ciertamente, como en todo, el peso cultural, social y de educación, juega el papel más influyente y protagónico en las creencias que nos hacemos respecto a cada ámbito de la vida y esto será así hasta que logremos, cada uno, hacer conciencia de esto y nos atrevamos a romper estos viejos esquemas, a trascender viejos paradigmas y a faltar al menos a una que otra regla. Así, culturalmente se nos ha inculcado que el sentido de la vida lo vamos a ir encontrando cuando alcancemos la carrera universitaria, luego cuando encontremos el empleo ideal, o en la pareja “soñada” (comúnmente soñada por nuestros padres) y luego en los hijos que vamos a tener… y así vamos persiguiendo sin éxito, el tan anhelado sentido de la vida, que además pareciera escaparse cuál mariposa en cada intento de ser atrapada. En momentos de éxtasis, o de felicidad momentánea, creemos que sí, que nuestra vida tiene sentido, pero sólo un momento más tarde, cuando el momento fugaz llega a su final, nos vuelve a invadir esa sensación de vacío o de que falta algo más.
Nos cuesta una enormidad romper esas viejas creencias de que el éxito está en ser el mejor ingeniero, abogado, licenciado, médico o cualquier profesión que sea socialmente aplaudida y que nos incluya en el clan de los “buenos ejemplos” a seguir. Poco o ningún crédito le damos a aquellos que, sin temor a equivocarme, pienso representan el verdadero “DON” que nos fue dado para llevarlo hacia su máximo potencial y donde “seguro” habrá todo un tesoro escondido de satisfacciones, de verdadero éxito, de plenitud, de múltiples sensaciones que nos acercarían con una facilidad sorprendente a la tan ansiada y buscada “FELICIDAD”.
¿Ejemplos? Ese compañero que cuando adolescente era el que con extrema facilidad organizaba “la rumba” en cuestión de instantes, sin complicaciones ¡qué habilidad para organizar!, probablemente podría explotar su “don” de organizar a través de una empresa de eventos. Esos compañeros que se les dice coloquialmente que “tienen labia”, son comunicadores por naturaleza, podrían desarrollar su “don” y ser los mejores en la rama de la comunicación social, o en cualquier actividad donde el don de la palabra se ponga de manifiesto. Los que hemos sido “terapeutas” de nuestros amigos a lo largo de la vida, podríamos llegar a ser grandes guías en apoyo al crecimiento de otros. El mejor parejo de baile de la fiesta, ¿por qué no desarrollar su don al máximo y algún día ser dueño de las mejores academias de baile?. Pero es difícil ir en contra de las reglas… nuestros padres, en su buena voluntad y con su mejor intención, nos empujan a estudiar las carreras universitarias que “nos garantizan futuro”, probablemente para satisfacer sus propias frustraciones y “sin querer” muchas veces nos encarcelan a carreras pesadísimas, que terminan dejándonos frustrados y vacíos.
En fin… ¿ejemplos? muchos… Todos perseguimos el éxito, deseamos SER LOS MEJORES en lo que hacemos e intentamos copiar las formas de quienes consideramos “son exitosos” sin darnos cuenta de que el éxito está garantizado cuando encuentres tu don y logres ponerlo al servicio de otros, sólo allí se desata una pasión incomparable, una satisfacción que roza lo sublime, una sensación de plenitud que estoy segura ninguna otra cosa podría darte, es enamorarse de eso que nadie nunca podrá arrebatarte.
Ésta es la mejor e inagotable fuente de energía, te vuelves incansable, es eso que te hace que las mañana sean de color. Y no significa que “no te guste” la actividad o trabajo al que te dediques actualmente, pero NO ES SUFICIENTE con que te guste, ésto de lo que te hablo implica “pasión, fuerza, energía desbordante”. Como regalo, la fuente de felicidad deja de estar en el otro o en el afuera, ya no depende de tu pareja, ni de tus hijos, ni del dinero, ni de los aplausos de la gente, comienzas a ser inicio y fin en ti mismo, comienzas a ser tu propia fuente de felicidad y la felicidad misma y de pronto todos comienzan a mirarte y saben que en ti hay algo distinto, algo que no logran descifrar pero que ellos anhelan conseguir.
¿Que si es fácil? Todo lo trascendente e importante de la vida no conoce el camino fácil…
¿Por dónde comenzar? Haz una lista de las diez, quince o veinte actividades que te produzcan más placer: Bailar, comer, cocinar, leer, escuchar música, hacer ejercicios, conversar, viajar, y todas las infinitas que pueden existir y luego enuméralas según el orden en que más las disfrutes y luego empieza la interesante y retadora tarea de encontrar: ¿cómo convertir ese placer o pasión en un servicio para los demás….?
Deseo lo mejor para ti en esta tarea…
Les regalo este extracto de mi libro favorito (Las 3 preguntas: ¿quién soy?; ¿Adónde voy?; ¿Con quién? De Jorge Bucay), y que sólo tendrá verdadero sentido para ustedes cuando logren experimentar el estar transitando “su” auténtico camino, habiendo ya descubierto “su DON”:
“Defiende tu propósito y si, en efecto, descubres que es lo que le da sentido a tu vida, DATE CUENTA de que deberías poder dar tu vida por él, no muriéndote, que es fácil, sino viviendo para eso.
Hay que ser capaz de consagrar la vida a un propósito, aunque sólo sea uno, cualquiera que sea, no sólo porque eso es parte del camino hacia la felicidad, sino porque es la mejor manera de que VIVIR valga la pena”.
Vanessa Díaz
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail.com
NI BUENO NI MALO
Quizás, porque añoro un mundo más humano; quizás porque alguna vez quise en vano, que "alguien" respondiera genuinamente, la más absurda de mis preguntas; quizás porque a diario me topo con tantas historias dramáticas como personas me cruzo; quizás porque me reconforta ser parte de una expresión de alivio de aquellos a quienes, simplemente presto mis oídos para "escuchar" y mi corazón sin juicio, para reconocerme en ellos; quizás porque cargué el peso de decepcionar en reiteradas ocasiones, lo que se esperaba de mí; quizás porque, por un lapso CONSIDERABLE de tiempo pretendí ser infalible, ser "correcta", hacer lo que "debía hacer"; quizás porque muchas veces, cuando todos me aplaudían, mi "Yo Interno" pataleaba preguntándose: ¿Y ahora qué...?, ¿Cómo se "carga" esto?...
Así llegó el despertar a una verdad silente: descubrir lo ávido que andamos TODOS de "permitirnos SER", no como se espera que seamos, no como el tan aborrecible "deber ser", sino simplemente como podemos, como sentimos, como SOMOS: humanos, falibles. Y, un poco más allá, porque un día DECIDÍ hacer un "stop" en lo mío, para mirar en lo de quienes pregonaban saber las reglas, las normas, lo correcto, lo bueno, "LO QUE DEBE SER". Metafóricamente, fue reventar esa estrecha burbuja donde se nos encapsula y donde, con el trascurrir del tiempo y la alta velocidad a la que todo está evolucionando, cada vez cabemos menos, pero de dónde es tan difícil y arriesgado salir...
Sin duda fue una de las experiencias más liberadoras que haya vivido, ¿Por qué? ¡SIMPLE! Aunque la respuesta parezca elemental, a veces le pasamos por encima y no la vemos: descubrí y comprendí que nadie, Nadie, NADIE, tiene una vida perfecta, nadie tiene "la verdad", aunque paradójicamente TODOS la tenemos dentro, pero para sí mismos, no para el otro.... Más liberador resulta descubrir que, "REGALADO SALDRÍA CARO" que nos ofrecieran vivir la vida de esos, quienes alardean y predican con el ejemplo, apegándose lo más estrictamente posible a las reglas, creyendo ingenuamente que "semejante sacrificio" podría ser recompensado de alguna manera, habiendo pagado el alto precio de: jamás haberse atrevido a complacerSE a sí mismos, ignorando que la única regla irrompible, es "No seguir ciegamente" las reglas impuestas por una sociedad que tambalea... Y que tambalea sencillamente porque sobrarían dedos de las manos para contar cuántos a nuestro alrededor, si les dieran la oportunidad de volver a nacer y escoger una vida para vivir, elegirían la misma que han vivido hasta ahora.
Entónces me pregunto, ¿cómo tendría que ser MI VIDA para que, en ese caso hipotético, yo volviera a elegirla? Y como al menos conscientemente, eso es un imposible, y solo puedo vivir esta vida, entonces "DECIDO VIVIR", en grande, en mayúsculas, en negrita y subrayado. Sin reglas impuestas, sólo las propias; sin pretender complacer a otros, sólo a mi corazón; con la premisa de no dañar a otros, sin que eso implique castrarme; sin invadir los espacios ajenos, sólo respetando los míos; sin aspirar ser eximida en el examen final, sólo "CONSCIENTE" de que cada decisión, directa o indirecta, conlleva unas consecuencias que asumir; sin buscar el "tan anhelado" reconocimiento de la sociedad, sólo la propia satisfacción de haber seguido mi corazón, que en definitiva es el único que sabe el camino por transitar, ese que es fiel con mi legítimo sentir, un camino que no es: NI BUENO-NI MALO.... Sólo ES.
Un camino, que seguramente a juicio de algunos será equivocado, a juicio de otros será perfecto y al resto ni siquiera les interesara, por lo tanto, escucha tu corazón, siéntelo y síguelo, no siempre será un camino de rosas, pero siempre habrá sido "TU" camino. Elegir, decidir, SIEMPRE lleva implícito el riesgo de acertar o fallar, sea que decidas tú o que otro lo haga por ti, entónces, ante tal escenario, ¿por qué hacerlo como "otros" creen?. Por otra parte, juzgar de "BUENO" o "MALO" siempre depende del observador, calificamos de "MALO" generalmente aquello que no resultó como esperabamos y que seguramente implica dolor y tristeza, pero justamente ahí, en el dolor, en la tristeza y en las caídas es donde se nos presentan las más grandes oportunidades de crecer, reinventarnos, redescubrirnos y evolucionar. Entónces, ¿es realmente "MALO"?, tal vez duro, difícil, incomprensible, pero siempre "caer" nos ofrece todo un abanico de posibilidades, el arte está en encontrarlas y usar "eso que no se puede cambiar" en favor de nuestro crecimiento y evolución.
Así nace este espacio, expresión de un alma que HOY, rompe una burbuja para salir irremediablemente a otra, sólo que de un diámetro mayor y así poder seguir siguiendo al corazón, un espacio al que conoceremos como: NI BUENO-NI MALO, sólo ES. A través de él pretendo complacerme, expresarme, comunicarme, convertir un "sentir" en letras, aportar a aquellos que estén abiertos a recibir, inspirar una reflexión que conlleve a un movimiento y más ambiciosamente, tocar algún corazón.
Bienvenidos a: NI BUENO-NI MALO, sólo ES...
Vanessa Díaz
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail.com
Así llegó el despertar a una verdad silente: descubrir lo ávido que andamos TODOS de "permitirnos SER", no como se espera que seamos, no como el tan aborrecible "deber ser", sino simplemente como podemos, como sentimos, como SOMOS: humanos, falibles. Y, un poco más allá, porque un día DECIDÍ hacer un "stop" en lo mío, para mirar en lo de quienes pregonaban saber las reglas, las normas, lo correcto, lo bueno, "LO QUE DEBE SER". Metafóricamente, fue reventar esa estrecha burbuja donde se nos encapsula y donde, con el trascurrir del tiempo y la alta velocidad a la que todo está evolucionando, cada vez cabemos menos, pero de dónde es tan difícil y arriesgado salir...
Sin duda fue una de las experiencias más liberadoras que haya vivido, ¿Por qué? ¡SIMPLE! Aunque la respuesta parezca elemental, a veces le pasamos por encima y no la vemos: descubrí y comprendí que nadie, Nadie, NADIE, tiene una vida perfecta, nadie tiene "la verdad", aunque paradójicamente TODOS la tenemos dentro, pero para sí mismos, no para el otro.... Más liberador resulta descubrir que, "REGALADO SALDRÍA CARO" que nos ofrecieran vivir la vida de esos, quienes alardean y predican con el ejemplo, apegándose lo más estrictamente posible a las reglas, creyendo ingenuamente que "semejante sacrificio" podría ser recompensado de alguna manera, habiendo pagado el alto precio de: jamás haberse atrevido a complacerSE a sí mismos, ignorando que la única regla irrompible, es "No seguir ciegamente" las reglas impuestas por una sociedad que tambalea... Y que tambalea sencillamente porque sobrarían dedos de las manos para contar cuántos a nuestro alrededor, si les dieran la oportunidad de volver a nacer y escoger una vida para vivir, elegirían la misma que han vivido hasta ahora.
Entónces me pregunto, ¿cómo tendría que ser MI VIDA para que, en ese caso hipotético, yo volviera a elegirla? Y como al menos conscientemente, eso es un imposible, y solo puedo vivir esta vida, entonces "DECIDO VIVIR", en grande, en mayúsculas, en negrita y subrayado. Sin reglas impuestas, sólo las propias; sin pretender complacer a otros, sólo a mi corazón; con la premisa de no dañar a otros, sin que eso implique castrarme; sin invadir los espacios ajenos, sólo respetando los míos; sin aspirar ser eximida en el examen final, sólo "CONSCIENTE" de que cada decisión, directa o indirecta, conlleva unas consecuencias que asumir; sin buscar el "tan anhelado" reconocimiento de la sociedad, sólo la propia satisfacción de haber seguido mi corazón, que en definitiva es el único que sabe el camino por transitar, ese que es fiel con mi legítimo sentir, un camino que no es: NI BUENO-NI MALO.... Sólo ES.
Un camino, que seguramente a juicio de algunos será equivocado, a juicio de otros será perfecto y al resto ni siquiera les interesara, por lo tanto, escucha tu corazón, siéntelo y síguelo, no siempre será un camino de rosas, pero siempre habrá sido "TU" camino. Elegir, decidir, SIEMPRE lleva implícito el riesgo de acertar o fallar, sea que decidas tú o que otro lo haga por ti, entónces, ante tal escenario, ¿por qué hacerlo como "otros" creen?. Por otra parte, juzgar de "BUENO" o "MALO" siempre depende del observador, calificamos de "MALO" generalmente aquello que no resultó como esperabamos y que seguramente implica dolor y tristeza, pero justamente ahí, en el dolor, en la tristeza y en las caídas es donde se nos presentan las más grandes oportunidades de crecer, reinventarnos, redescubrirnos y evolucionar. Entónces, ¿es realmente "MALO"?, tal vez duro, difícil, incomprensible, pero siempre "caer" nos ofrece todo un abanico de posibilidades, el arte está en encontrarlas y usar "eso que no se puede cambiar" en favor de nuestro crecimiento y evolución.
Así nace este espacio, expresión de un alma que HOY, rompe una burbuja para salir irremediablemente a otra, sólo que de un diámetro mayor y así poder seguir siguiendo al corazón, un espacio al que conoceremos como: NI BUENO-NI MALO, sólo ES. A través de él pretendo complacerme, expresarme, comunicarme, convertir un "sentir" en letras, aportar a aquellos que estén abiertos a recibir, inspirar una reflexión que conlleve a un movimiento y más ambiciosamente, tocar algún corazón.
Bienvenidos a: NI BUENO-NI MALO, sólo ES...
Vanessa Díaz
Twitter: @vanessa_1312
Facebook: Ni bueno Ni malo
e-mail: nibuenonimalo.es@gmail.com
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)